Los llamados "robots autónomos letales" son sistemas de armas que, una vez activados, pueden seleccionar y atacar objetivos sin necesidad de intervención humana.
"Se requieren moratorias para evitar la adopción de medidas que puedan ser difíciles de revertir más tarde. Al mismo tiempo se debe iniciar, a nivel nacional e internacional, un proceso para decidir cómo abordar la cuestión", dijo Heyns al presentar en el Consejo de Derechos Humanos su informe anual, que este año dedica a esta cuestión.
Según el documento, ningún Estado utiliza actualmente estas armas independientes, pero la tecnología ya está disponible o lo estará muy pronto.
"Hay que actuar antes de llegar a un mundo donde las máquinas tengan el poder de matar. El momento actual es el mejor para tratar este asunto", opinó el experto.












